2016/06/30

Norte Chico: Santiago - La Serena - Copiapó

Resumen:
19 junio 2016 a 30 junio 2016 (9 días de pedaleo, 3 de descanso, 846 kms)
Inicio Santiago.  Llay Llay (99 kms) – Pichidangui (107 kms) – Huentelauquén (77 kms) – Salala (112 kms) – Coquimbo (92 kms) – Trapiche (90 kms) – Vallenar (100 kms) – 5 norte camino a Copiapó (105 kms) – Copiapó (64 kms)




Junto a Andrés en Bikespot
Una vez que llegué a Santiago, me dediqué a descansar, despedirme de amigos y obviamente, enchular mi bici. Varios elementos no aguantaron la ruta anterior por lo que me disponía a comprar luces, una T, puños y otros pequeños accesorios. Al visitar la tienda Bikespot, su dueño Andrés me cuenta que se había enterado de mi proyecto, y amablemente me auspició con gran parte de las cosas que necesitaba, luces solares, una T que tiene la gracia que es ajustable y me permite estar en diferentes posiciones mientras pedaleo (eternamente agradecido de él por esto), entre otras cosas. El apoyo recibido particularmente por los “compedales” ha sido gigante. La bici quedó lista para seguir el camino.

La ruta partió en extremo tranquila, desde Santiago y hasta Huentelanquén (sur de la IV región) solo me tocaron pequeñas bajadas, poco viento y un camino muy agradable para la bici, . En el camino conocí a mucha gente agradable, como a los chicos de Viajar para vivir en Kombi con quienes tuve la fortuna de compartir unos cafés. Son una pareja, el argentino, ella chilena, con un pequeño hijo viajando por toda América en su Combi acondicionada para este fin, hermosa historia con muchos puntos en común con la mía. Otra digna de mencionar fue en Los Vilos donde tuve que
El mejor regalo del mundo :)
Viajar para vivir en Kombi!
hacer una parada de 2 horas a hacer trámites notariales antes de salir de Chile, con el notario saliendo de su oficina, conversar como si fuéramos amigos y no dejar que le pagara (¡), por si fuera poco, al momento de enviar los papeles a Santiago, la señora que atendía el puesto de Chilexpress me regaló cuando me estaba yendo una enorme barra de chocolate para que no pasara hambre. Pueden parecer cosas pequeñas para quien lee, pero la humanidad que irradia la gente, con un gesto tan pequeño como un chocolate, abrirme las puertas de su hogar para descansar o simplemente compartir un café con un desconocido, son las que le siguen dando sentido a este proyecto.

Siguiendo con la ruta, y luego de acampar en una parada de camiones en Huentelauquén, empezó lo
Mi hotel 5 estrellas
más duro. Hacia la parte norte de la IV región y hasta la sur de la III me tocaron duras cuestas y fuertes vientos. A la entrada de La Serena y peor aún, en el límite de la IV con la III región cuestas larguísimas (como la Buenos Aires de 8k y la Pajonales), sumados a vientos horizontales que me hacían perder el equilibrio. Se me hizo difícil marcar los 100 kms diarios, pero he aprendido a no frustrarme si algún día no se puede, especialmente si se debe a lo duro del camino y no a la falta de esfuerzo. Muchos me preguntan cuánto pedaleo diario, y son siempre entre 5 y 7 horas por día, tiempo que varía según lo duro de la ruta, pero si ya llevo 7 horas y solo 90 kilómetros, claramente no es falta de esfuerzo, sino lo dificultoso del camino.
Nope. Ni un poco de frío he pasado acá. Lo juro

Punto aparte merecen mis tres días de descanso en La Serena, donde conocí el Valle del Elqui, la noche Serenense y vi a Chile bicampeón. He aprendido lo necesario que son estos días, a aprovecharlos, a dejar un poquito la bici de lado en esos días, ya que tan importante como el descanso físico es el mental. Aprovecho de agradecer a Juan Carlos y Claudia por recibirme amablemente durante esos días.

Copiapó a la vista!
Ya alcanzado Trapiche, donde tuve el lugar más peculiar hasta ahora donde pasar la noche…arriba de una camilla en una posta, tuve el último tramo duro hasta llegar a Vallenar. Debo reconocer que originalmente pensaba rematar la ruta a Copiapó mediante la costa (vía Huasco), pero por tiempo opté por la Panamericana. No analicé el perfil de pendientes antes de partir, por lo que me esperaba nuevamente cuestas y un camino terrible. Gracias al dios Marduk, resultó ser una ruta tranquilísima, sin cuestas, ancha berma, rico pavimento y por si fuera poco, viento a favor! Lo único malo esta última parte de la ruta, es que poco a poco se tornan más y más grandes las distancias entre centros urbanos, por lo que más allá del tener que acampar al costado del camino en lechos de ríos por donde no pasa agua (la carpa sobre esa arena es el mejor colchón de la vida!), tanto como la fuerza física, creo será necesario resistencia mental para acostumbrarse a aguantar tanta soledad, sol y desierto por tantos días, en particular cuando empiece la próxima etapa, el Norte Grande.

Entrada a la V región

El Mapocho. Última vista de Santiago antes de partir


V región

Bajadas :)




Después de intenso día de pedaleo 

Vía Panamericana. Canadá arriba esperándome

IV región


Los primeros 1000! Solo faltan 41.000 :(


Chile - Colombia Copa América #NoPuedeSerTodoPedaleo

Interior de la IV región

Mercado de Coquimbo

Serena!




Pisco Elqui






8 kilómetros de cuesta. Dolor.









Acampando como casi cada día. Al lado de la carretera.

Vallenar a la vista!


Una ducha. Un oasis en el desierto.

Carabineros, muy amablemente me ayudaron en Copiapó. Su selfie respectiva :)